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Retrato de Juan Álvarez Mendizábal. Commons
Juan Álvarez Mendizábal
, político, liberal y financiero. Nació en Chiclana de la Frontera (Cádiz) en 1790 y murió en Madrid en 1853 a los 63 años de edad.
Fue uno de los principales protagonistas de la Revolución liberal española. Llegó a ser Ministro de Hacienda, y Presidente del gobierno español. Es conocido porque decretó la desamortización de los bienes de las órdenes religiosas que había en España.
Familia
De origen relativamente humilde. Era hijo de Rafael Álvarez Montañés y de Margarita Méndez que eran comerciantes de tejidos. Decidió cambiar su segundo apellido, Méndez, por Mendizábal para ocultar el origen judío de su madre. Se casó con Teresa Alfaro. No se le conoce descendencia.
Formación
Aprendió idiomas modernos y recibió formación comercial en el negocio de sus padres.
Guerra de la Independencia
Durante la Guerra de la Independencia (1808-1914) fue suministrador de las tropas españolas enfrentadas con Francia. Durante la guerra entró en contacto con la familia valenciana Bertrán de Lis, dedicada al suministro de las tropas y cuyo patriarca era Vicente Bertrán de Lis, del que aceptó un empleo.
Traslado a Madrid
En 1817 Mendizábal y su esposa se trasladaron a Madrid . Ese mismo año pasó a ser socio de la empresa Lis, haciéndose cargo de los suministros de las tropas en la Baja Andalucía. Aquí entró en contacto con los liberales andaluces.
Conjura liberal
En 1819 Mendizábal ya formaba parte de la conspiración liberal, en la que participaban entre otros Francisco Javier Istúriz y Antonio Alcalá Galiano, que culminaría con el pronunciamiento de Rafael del Riego. Formó parte de la junta rectora junto con el propio Riego, y otros. Su papel principal fue el de financiar el levantamiento.
Trienio Liberal
Durante el Trienio Liberal (1820-1823) no tuvo ningún cargo público y, se dedicó a los negocios por cuenta propia, y entre los que siguieron estando las contratas de suministro al ejército. Hubo quien le acusó de que su enriquecimiento durante esos años se debió a sus contactos con la clase política para realizar grandes negocios.
Cien Mil Hijos de San Luis
Cuando se produjo la invasión de los Cien Mil Hijos de San Luis enviados por la Santa Alianza para restaurar el poder absoluto del rey Fernando VII, Mendizábal y la casa Bertrán de Lis financiaron el traslado de la corte y de las Cortes de Madrid a Cádiz y al ejército que resistió el sitio de las tropas francesas.
Exilio
Cuando Cádiz se rindió Mendizábal marchó al exilio para escapar de una condena a muerte dictada contra él. En septiembre de 1823 se refugió en Gibraltar y desde allí se dirigió a Londres. En la capital británica, Mendizábal se volcó en los negocios, especialmente aquellos dedicadas a la exportación de los vinos de Jerez que cada vez tenían más demanda en Gran Bretaña.Sin embargo, su dedicación a los negocios —que extendió al mundo financiero y a la Bolsa de Londres— no lo apartó de la vida política y siguió en contacto estrecho con otros políticos liberales exiliados como Espoz y Mina, y otros.
Guerra civil portuguesa
En 1833 financió la expedición que restauró en el trono de Portugal a María II. Intervino en la guerra civil portuguesa apoyando y financiando a los liberales portugueses exiliados que estaban liderados por don Pedro. Tras el triunfo liberal en Portugal Mendizábal se convirtió en el agente financiero del reino de Portugal en Londres.
Regreso a España
Regresó a España en 1835, dos años después de la muerte del rey Fernando VII, su viuda desempeñó la Regencia de María Cristina de Borbón en nombre de su hija, la futura Isabel II, esta situación había desencadenado un pleito sucesorio que enfrentaba a los «isabelinos» o «cristinos», en su mayoría liberales, contra los «carlistas» que defendían los derechos al trono de Carlos de Borbón, hermano del rey fallecido, y que apoyaban el absolutismo.
Ministro de Hacienda
En España el gobierno estaba presidido por el liberal moderado Francisco Martínez de la Rosa y se encontró con que no tenía recursos para pagar al ejército isabelino que combatía en la primera guerra carlista.Mendizábal se ofreció al ministro de Hacienda, el conde de Toreno, para hacer gestiones ante los banqueros británicos y franceses y ante sus respectivos gobiernos para que éstos concedieran un empréstito al reino de España. Por estas gestiones en 1835 nombraron a Mendizábal ministro de Hacienda a pesar de que era un liberal exaltado.
Presidencia de Gobierno
Hubo una crisis profunda y Mendizábal pasó a ocupar la presidencia del gobierno. Inmediatamente se ocupó de «encauzar» la «revolución de las juntas» tomando una serie de medidas que respondían a sus aspiraciones pero al mismo tiempo restableciendo la autoridad del gobierno.A continuación reunió a las Cortes del Estatuto Real, ante las que expuso su programa que en síntesis pretendía acercar el sistema político español al parlamentarismo de la monarquía británica (ampliación del sufragio, libertad de imprenta, responsabilidad del gobierno ante las Cortes), además de anunciar la supresión de las órdenes religiosas y la desamortización de sus bienes.
Desamortización de Mendizábal
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Mapa en el que se muestra el valor de los bienes expropiados en la desamortización de Mendizábal. Fuente: bachiller.sabuco.com

La medida más significativa que adoptó Mendizábal fue la llamada desamortización de Mendizábal (1836), proceso que consistía en nacionalizar los bienes del clero regular para venderlos en pública subasta; medida, inspirada por la Revolución francesa.Tenía por objeto dinamizar la economía agrícola del país sacando al mercado libre el ingente patrimonio acumulado por las órdenes religiosas, formando además con sus compradores una clase media dispuesta a apoyar el régimen liberal y la causa de Isabel II; al mismo tiempo, la operación serviría para reducir la agobiante deuda pública y proporcionar al Estado medios económicos con los que financiar la guerra civil contra los carlistas y que a tal efecto decretó la «quinta de cien mil hombres»
Cese en la Presidencia del Gobierno
Mendizábal no pudo evitar que el 15 de mayo de 1836 la reina regente lo sustituyera por Istúriz al frente del gobierno.Pero no por ello abandonó la lucha política sino que incrementó su presencia en la prensa y apoyó a las sociedades secretas que preparaban un movimiento revolucionario como el del verano del año anterior.Así en julio y agosto de 1836 volvieron las «juntas revolucionarias» que defendían abiertamente el restablecimiento de la Constitución de 1812, lo que consiguieron cuando se produjo el motín de los sargentos de La Granja que obligó a la regente María Cristina a promulgarla.
Ministro de Hacienda
En agosto de 1836, se formó un nuevo gobierno liberal progresista presidido por José María Calatrava y en el que Mendizábal, ocupó la cartera de Hacienda. Durante el año que estuvo en el poder el gobierno Calatrava-Mendizábal culminó la Revolución liberal española volviendo a poner en vigor toda la legislación revolucionaria de las Cortes de Cádiz y del Trienio Liberal lo que puso fin al Antiguo Régimen en España.En este segundo período el gobierno no tuvo tanto éxito en el tema financiero por lo que la Hacienda pública tuvo que suspender el pago de los intereses de la deuda que vencían el 1 de noviembre de 1836, y esta falta de recursos sería motivo de queja constante por parte de los generales liberales y provocó su destitución.
Nueva Constitución
Las Cortes constituyentes acometieron la reforma de la Constitución de 1812 que dio como resultado una nueva Constitución, que pretendía ser de consenso entre las dos grandes corrientes del liberalismo español, moderados y progresistas. Después de la promulgación de la nueva Constitución de 1837 un complot de los moderados con el apoyo de ciertos sectores militares derribó al gobierno Calatrava-Mendizábal y convocaron nuevas elecciones que les proporcionaron una mayoría suficiente para poder gobernar durante los tres años siguientes.
Fin de etapa
Durante el «Trienio moderado» (1837–1840) dejó de ser el líder indiscutible de los liberales progresistas, aunque siguió ejerciendo una gran influencia sobre ellos. Tras la vuelta al poder de los progresistas a finales de 1840 con el primer gobierno de la Regencia de Espartero, Mendizábal no entró en el mismo pero situó en él a varios de sus colaboradores, aunque su peso político disminuyó en los años siguientes.
Alcalde de Madrid
En enero de 1843 fue designado alcalde de Madrid y entre finales de mayo y finales de julio de ese mismo año volvió a ocupar la cartera de Hacienda. Pero con la vuelta al poder de los moderados que puso fin a la Regencia de Espartero, Mendizábal tuvo que marchar al exilio.
Exilio
Durante este segundo exilio se instaló en París donde sus negocios no marcharon bien lo que le llevó a la bancarrota. Gracias a una amnistía parcial pudo regresar a Madrid en octubre de 1846 y presentarse a las elecciones celebradas dos meses después en las que salió elegido diputado. Desde entonces encabezó el sector más conservador del liberalismo progresista, que no tuvo ninguna opción de volver al poder a causa de la vinculación exclusiva de la Corona con el partido moderado.
Parlamentario
A lo largo de su trayectoria política fue parlamentario por Gerona, Barcelona, Granada, Pontevedra, Málaga, Cádiz, Madrid y Toledo.
Memoria histórica
- Sus restos inicialmente situados en el cementerio de San Nicolás de Madrid (1857), fueron trasladados al claustro del Panteón de Hombres Ilustres en 1912.- Benito Pérez Galdós, le dedicó uno de sus Episodios nacionales.- Mendizábal, fue un mito negativo que tuvo tanta fuerza como el positivo, y que lo retrataba como el máximo representante del anticlericalismo, como el desamortizador que había arrebatado sus bienes a la Iglesia en beneficio de sus amigos especuladores, bolsistas y tenedores de deuda pública.- Cuando las fuerzas triunfantes del general Franco entraron en Madrid en 1939, uno de los primeros actos simbólicos que realizaron fue el de derribar la estatua de Mendizábal y cambiar el nombre de la plaza del Progreso, donde se alzaba aquélla. La estatua fue destruida a continuación y la calle madrileña que llevaba su nombre pasó a denominarse Víctor Pradera, un tradicionalista de origen carlista, La plaza recuperó su nombre en la transición democrática.
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Fuentes
Esta biografía se ha realizado partiendo de las numerosas reseñas biográficas que hay de este personaje en Internet.
Editor: Feliciano Robles